
Los de Emery no encontraron ni rastro de aquel equipo inocente en defensa que sufrió los abusos de Barcelona y Real Madrid en las primeras jornadas. Lo comprobaron los locales desde el principio pese a un buen arranque que se esfumó a los 19 minutos cuando Michel cazó desprevenida a la zaga valencianista y sirvió para Luis Morán, que batió a Renan en su salida con toda la tranquilidad del mundo. El gol reforzó al Sporting y deshizo a un Valencia sin presencia en ataque. Con el centro del campo apagado, las bandas se desconectaron y Villa y Mata quedaron aislados en un mar de camisetas rojas perfectamente ordenadas.
Mientras el Valencia se esforzaba por acercarse a Cuéllar, el Sporting llegaba con mucho más peligro a las inmediaciones de Renan en contragolpes envenenados. Luis Morán estuvo a punto de hacer doblete antes del descanso pero su remate desde dentro del área se estrelló en el poste izquierdo de Renan. Marchena y, sobre todo, Moretti las pasaron canutas para frenar al jugador asturiano, que la estaba liando como falso delantero entrando desde la derecha aprovechando los barridos de Bilic y Barral.
