
El Valencia no pudo pasar del empate a uno en Mestalla ante el Copenhague en el primer partido de la fase de grupos de la Copa de la UEFA. El equipo de Unai Emery se mostró muy débil y apenas creó ocasiones de gol. Un gol aislado de Morientes en la segunda parte parecía que sería suficiente pero un gran despiste en defensa servía a los daneses para poner la igualada a falta de pocos minutos para el final. Primer partido y primer tropiezo del equipo valencianista que pecó en exceso de confianza.
